Lisboa, la capital de Portugal, es un destino que cautiva a todo aquel que la visita. Situada a orillas del río Tajo y bañada por una luz única, es una ciudad que combina historia, cultura y modernidad en un entorno lleno de encanto. Viajar a Lisboa es adentrarse en calles empedradas, barrios con personalidad y monumentos que narran siglos de historia.
En esta guía descubrirás qué ver en Lisboa, cómo moverte por la ciudad y qué excursiones cercanas no debes perderte, como Sintra y Cascais, para que tu viaje sea completo.

Llegar a Lisboa y moverse por la ciudad
Si llegas en avión al Aeropuerto Humberto Delgado, te resultará muy fácil llegar al centro de la ciudad. Desde la terminal, puedes tomar el metro y en pocos minutos estarás en pleno corazón de la ciudad. Para moverte de forma cómoda y económica, la mejor opción es la tarjeta Navegante, que permite usar metro, tranvías, autobuses e incluso algunos trenes suburbanos.
Lisboa es una ciudad muy bien conectada, lo que facilita que en un solo viaje puedas explorar tanto sus barrios históricos como pueblos cercanos llenos de encanto.
Qué ver en Lisboa
La ciudad está repleta de rincones emblemáticos y vistas inolvidables. Algunos de los lugares más importantes que no puedes dejar fuera de tu itinerario son:
Rua Augusta y su Arco Triunfal: una avenida peatonal que une la Plaza del Comercio con la Plaza Rossio

Plaza del Comercio: amplia, elegante y abierta al río, es uno de los puntos más icónicos de la ciudad.

Elevador de Santa Justa: una estructura de hierro forjado que conecta la Baixa con el Chiado, ofreciendo una de las mejores vistas del centro.

Torre de Belém: símbolo de la era de los descubrimientos y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Monumento a los Descubrimientos: homenaje a los exploradores portugueses que conquistaron mares y continentes.

Monasterio de los Jerónimos: una joya arquitectónica del estilo manuelino y Patrimonio de la Humanidad.

Gastronomía en Lisboa
No puedes irte sin probar el bacalao a la brasa, las sardinas asadas o los famosos pastéis de nata, especialmente los de la Pastelería de Belém, que son un referente gastronómico. Lisboa es también un buen lugar para disfrutar de música en vivo, especialmente del fado, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Excursiones desde Lisboa
Lisboa no solo tiene mucho que ofrecer dentro de la ciudad; sus alrededores también son dignos de visita.
Sintra
A unos 40 minutos en tren desde Lisboa, Sintra es un pueblo que parece sacado de un cuento. Su paisaje cultural está protegido por la UNESCO y ofrece una mezcla única de naturaleza y arquitectura.
- Palacio da Pena: un castillo colorido en lo alto de una colina con vistas espectaculares.
- Quinta da Regaleira: famosa por sus jardines llenos de simbolismo, pozos iniciáticos y construcciones misteriosas.
Caminar por sus calles empedradas, rodeadas de palacios y mansiones, es una experiencia mágica.

Cascais
A menos de una hora en tren desde Lisboa, Cascais es un pueblo costero con playas hermosas y un ambiente relajado. Aquí puedes disfrutar del sol, pasear por su puerto y recorrer su casco histórico lleno de tiendas y restaurantes.
La Playa de la Reina y la Playa de Guincho son algunas de las más populares, perfectas para combinar turismo cultural y descanso junto al mar.

Lisboa es una ciudad que lo tiene todo: monumentos históricos, barrios llenos de vida, gastronomía deliciosa y excursiones cercanas que enriquecen el viaje. Gracias a su excelente transporte público, recorrer y descubrir sus alrededores es sencillo y agradable.
Ya sea para una escapada corta o un viaje más largo, Lisboa se quedará en tu memoria como una de las ciudades más bonitas de Europa.
